Reconstrucción del pezón

Reconstrucción del pezón y la areola

La reconstrucción del pezón y la areola es la última fase a la que se tendrán que someter las mujeres que se ven privadas del pecho por una mastectomía. Pero hay otras operaciones en las que también es necesaria la reconstrucción del complejo pezón areola o al menos su recolocación, veremos que técnicas existen y cuáles son las opciones que tenemos.

Reconstrucción del pezón – Las técnicas

Ha de pasar un tiempo de entre tres y seis meses para poder realizar esta “segunda” operación de reconstrucción del pecho tras una mastectomía, con el objetivo de que los tejidos hayan adquirido una posición estable y la nueva situación del pezón sea lo más correcta y simétrica posible.
Existen las siguientes técnicas para la reconstrucción del pezón:

  • Utilizando el antiguo pezón.- En algunas ocasiones (las menos) es posible reutilizar el antiguo pezón o parte del mismo para reimplantarlo en la nueva posición. Además de que normalmente no están disponibles los tejidos del antiguo pezón, cuando esta técnica se realiza suele ocurrir que este se vuelve doloroso.
  • Utilizando un colgajo.- Para la reconstrucción del pezón se utiliza piel de la propia mama que ha podido ser conservada, conformando un nuevo “botón” que será pediculado (con un pedículo que se une al organismo con vasos sanguíneos) y que simula tanto en dimensiones como en forma el antiguo pezón.
  • Pezones removibles.- También existen en el mercado unos pezones removibles hechos de poliuretano que imitan bastante bien a los naturales. Su colocación se hace con una pequeña ventosa que se humedece al igual que el lugar donde se ponen.

Reconstrucción de la areola – las técnicas

Existen dos formas de simular la nueva areola:

  • Tatuaje de la areola.- Es la más utilizada y el procedimiento por el que ha luchado la SECPRE para que fuera incluido en la cartera de servicios de la sanidad pública española.
    A la hora de hacer el tatuaje hay que tener en cuenta que con el tiempo se va perdiendo parte de su color por lo que es conveniente optar por un tono un poco más oscuro de lo que en principio pudiera parecer el color adecuado. Es habitual que pasados los años se vuelva a retatuar la areola para compensar esa decoloración que se ha producido.
    El procedimiento es rápido y casi indoloro, el problema es que no presenta relieve.
    Existe la posibilidad de hacer los llamados tatuajes 3D (en tres dimensiones) en los que en vez de hacer un tatuado liso se juega con los colores para crear la ilusión de volumen.
    Últimamente se está poniendo de moda tatuarse una estrella, un corazón u otra figura como reivindicación y solidaridad con otras mujeres que han sufrido cáncer de mama.
  • Reconstrucción de la areola con colgajo.- Se trata de hacer un injerto con piel más oscura procedente de otra parte del cuerpo, normalmente se utiliza la piel de la zona inguinal.
    Con este procedimiento se conseguirá crear un relieve y no habrá que preocuparse por su coloración con el paso del tiempo. La cicatriz que quedará de forma redondeada a su alrededor pasará inadvertida por tratarse de una nueva estructura diferenciada de la mama. Es evidente que no es la técnica más utilizada por su mayor complejidad y por la necesidad de extraer el colgajo con una cirugía más que dejará sus secuelas (eso sí totalmente ocultas y la verdad es que casi imperceptibles).
Reconstrucción mamaria

Antes

Reconstrucción mamaria

Después

 

Reposicionamiento del complejo pezón –areola

No siempre que se cree o reposicione un complejo pezón – areola es consecuencia de una mastectomía, en el caso de la reducciones mamarias es habitual reposicionarlo.
Pero ¿Cómo es posible reposicionar un pezón? La respuesta está en una operación quirúrgica llamada mastopexia. En la mastopexia se extirparán unos tejidos de piel superficiales, de forma que la superficie existente entre la piel conservada y el complejo pezón – areola se salve mediante la retracción de los tejidos intermedios, esto se hace quemando parte de estos tejidos hasta que se contraigan de la forma adecuada, luego se suturan las zonas diseñadas previamente y el resultado es un pecho más elevado, con un complejo pezón areola simétrico y centrado en el lugar oportuno.
La mastopexia se suele realizar con una cirugía en T invertida para extirpar el tejido de piel y adiposo sobrante, lo que significa que quedará una cicatriz en vertical por debajo de la areola que terminará en otra horizontal coincidente con el surco submamario.

Reconstrucción del pezón y la areola – El postoperatorio

La intervención se realiza habitualmente con anestesia local y de forma ambulatoria, aunque dependiendo del caso, la paciente podría quedarse ingresada un día para su monitorización. Una vez en el domicilio la paciente tomará analgésicos y raramente tendrá que hacer uso de antibióticos. El dolor será muy leve. Se mantendrá un apósito hasta la primera revisión que deberá mantenerse limpio y seco. La paciente tendrá que dormir boca arriba durante aproximadamente una semana y en el caso de que se haya realizado un injerto con colgajo procedente de la ingle esta se cubrirá con un apósito que se irá cambiando para mantenerlo igualmente seco y limpio y la herida se lavará regularmente con un jabón neutro.
Al cabo aproximadamente de dos semanas la paciente ya podrá hacer una vida completamente normal.

Reconstrucción del pezón y la areola por la Seguridad Social

El pasado 16 de mayo de 2017 fue aprobada en la comisión de Sanidad y Servicios Sociales del congreso de los diputados español una proposición no de ley para incluir la micro pigmentación del complejo pezón – areola después de una mastectomía en la cartera de servicios para lo cual se crearán unidades específicas en determinados hospitales públicos que realizarán esta tarea.