Mommy makeover

Mommy Makeover – Como antes del embarazo

El Mommy Makeover lo han puesto de moda algunas mujeres famosas. Pero hace tiempo que muchas mujeres hacen todo lo posible por estar como antes del embarazo.
La diferencia está en la inmediatez, con el mommy makeover supuestamente la mamá que acaba de dar a luz, puede reconstruir las consecuencias del parto para devolverle el mismo cuerpo que antes. Eso sucede con el tiempo, especialmente si la mujer cuida la alimentación y el ejercicio físico, pero de esta manera será más rápido e inmediato. Veamos primero, que es lo que puede cambiar en una mujer tras el embarazo y parto. Hay mujeres que cambian poco otras más, depende de cada una. Pero en general, podemos encontrar, este tipo de situaciones post-emabarzo y parto.

¿Qué cambios se producen en la mujer tras el embarazo?

Como decíamos antes, depende de cada mujer. Hay algunos cambios que ya se esperaban y otros que pueden sorprendernos, algunos son pasajeros y otros pueden requerir de un pequeño retoque plástico pero para corregir algunos de los más evidentes será necesaria una intervención quirúrgica más intensa.

  • El aumento de senos.- De forma progresiva durante el embarazo los pechos van creciendo, a medida que se preparan para la lactancia, los pezones y la areola se inflaman e incluso cambian de color, tomando unas tonalidades más oscuras. Pero  tras la lactancia los senos disminuyen, en la misma medida en la que aumentaron, si esta variación fue muy grande la piel se habrá estirado de forma considerable y al volver los pechos a su anterior tamaño esta piel, dependiendo de su calidad y elasticidad no será capaz de recuperar su apariencia firme, apareciendo las estrías por un lado y muy probablemente los senos se vean más descolgados.
  • El abdomen.- Es la parte del cuerpo que más variación habrá sufrido externamente, sea la mujer gruesa o delgada, el embarazo habrá hecho que el abdomen se dilate de forma considerable para poder albergar al bebe. Si bien es verdad que tras el parto hay muchas mujeres que aparentemente recuperan su figura, lo más normal será que la barriga quede flácida. Los músculos rectos abdominales muy probablemente se habrán distendido y separado sin que recuperen su posición antes del embarazo.
    De forma similar a lo que pasa con la piel de los pechos aparecerán estrías por el estiramiento que también sufre la piel.
  • La piel.- Hay muchas mujeres que además de los problemas que hemos comentado de estrías en el abdomen y los pechos tiene otros problemas en la piel como el acné y la aparición de manchas, es el llamado “cloasma”. Las manchas del embarazo pueden aoarecer en la cara, principalmente en mujeres jóvenes y de piel oscura. Están relacionadas con el aumento de progestina, una hormona femenina y son estimuladas por el sol. Hay anticonceptivos y terapias hormonales usadas para la menopausia a base de progestina, por lo que es también normal que este tipo de manchas aparezcan en esos casos.
    Otras mujeres sin embargo se ven radiantes y con el cutis facial más liso y brillante durante el embarazo.
  • El pelo.- Durante el embarazo la circulación sanguínea del cuero cabelludo, al igual que la del resto del cuerpo suele ser mayor (salvo en el caso de la extremidades que veremos más adelante), lo que hace que los cabellos tengan mejores condiciones, con un aporte mayor de alimentos y oxigeno. Esto repercute en que los pelos que deberían entrar de forma natural en la fase telógena (de reposos y caída) prolonguen su fase catágena (de crecimiento). Pero una vez pasado el embarazo y con una circulación de la sangre normal aquellos pelos que prolongaron su vida entrarán en la fase telógena y se sumarán a otros que también les tocaba entrar en la fase de caída.
    Este efluvio telógeno, que puede parecer un poco alarmante no tiene mayor importancia ya que de los folículos pilosos volverán a crecer nuevos pelos y en unos pocos meses el cabello estará como antes del embarazo.
    Otro efecto que puede ocurrir es que se tenga mayor vello facial y corporal, este fenómeno no tiene nada que ver con el anterior y se debe a un incremento en las hormonas masculinas.
  • Los pies y las manos se hinchan.- Durante el embarazo lo normal es que se produzcan retenciones de líquido y los tejidos que más lo notan son los de los pies (y los tobillos) y los de las manos. La hinchazón que presentan las extremidades, debidos a los edemas, se pueden paliar en gran medida con algunos cuidados extras:
    • Los ejercicios.- Caminar mucho y si es posible descalza sobre la arena de la playa o hacer natación hará que mejore la circulación de la sangre. A parte de las caminatas habrá que evitar estar mucho tiempo de pie.
    • Calzado cómodo.- Hay que olvidarse de los tacones y no oprimir los pies, muy probablemente los zapatos que tenía la mujer no valgan para el embarazo, estarán demasiado justos.
    • Masajes.- Uno de los masajes más placenteros es el que se da en los pies y en estas circunstancias se tiene la disculpa perfecta ya que como el caminar sobre la playa mejorarán la circulación de la sangre y reducirán el edema. También es una buena idea dar a menudo baños en los pies con agua fresca y más que en un barreño con el grifo de la ducha que al mismo tiempo proporcionará un masaje.
    • Controlar el peso.- Como de lo que se trata es de mejorar la circulación sanguínea y no hay nada peor para esta que la grasa (bueno el tabaco y el alcohol tal vez sean peores) hay que procurar llevar una dieta equilibrada.

Otra consecuencia de los edemas que se producen en pies y manos es el debilitamiento de las uñas, que se visualizará por su fragilidad, la aparición de surcos en las mismas o incluso su separación del lecho ungueal.
Después del parto las revolucionadas hormonas se estabilizan poco a poco y los pies y las manos vuelven a ser lo que eran. Lo que ocurrirá será que este exceso de agua se irá eliminando a través de la orina y el sudor, es normal pues que tras el parto se sude mucho.

Cirugías de para después del embarazo: Mommy Makeover

Son principalmente dos las intervenciones que se suelen llevar a cabo para recuperar la figura de la nueva mama:

  • Mamoplastia y mastopexia.- El mayor problema de los pechos tras el parto no será su volumen, sino que han que quedado caídos, para solucionar este problema se puede recurrir a una mastopexia o lo que es lo mismo un levantamiento de pechos mediante cirugía. Dependiendo de cada mujer se puede recolocar el complejo pezón – areola, subiéndolo y retrayendo la piel que estaba a su alrededor.
    En otros casos la solución pasa por colocar unos implantes mamarios que al mismo tiempo que aumentan el volumen del pecho hacen que este se levante.
    Supuestamente con el mommy makeover se debería hacer la intervención de mamoplastia inmediatamente después del parto, pero hasta pasada la lactancia no podremos saber cómo van a ser realmente los pechos, en qué medida se han descolgado, si es que se han descolgado, ni su volumen final.
  • Abdominoplastia.- En esta intervención se eliminará el exceso de piel sobrante y es común realizar primeramente la eliminación de grasa mediante una liposucción.
    El principal problema que presenta el abdomen además de la piel es la distensión que habrán sufrido los músculos rectos abdominales, estos que en origen se disponen paralelos en posición vertical siguiendo la línea del tronco, después del embarazo se habrán ido separando formando un arco hacia los laterales al no poder realizar su función de tensar el abdomen. Este problema de distensión se soluciona haciendo una plicatura de ambos músculos, esto es, uniéndolos mediante puntos.
    Externamente con la abdominoplastia quedará una cicatriz por la línea superior del pubis que será fácilmente disimulable con la braguita o el bañador.

    • Cesárea y abdominoplastia en la misma cirugía.- Tras el parto el aumento del riego sanguíneo que había en el embarazo va disminuyendo y la piel y los músculos reducirán también su volumen y será el útero el que más se comprima. En el momento del parto es cuando existe un mayor riesgo de necrosis si se realiza una liposucción. Con todos estos factores no será posible saber cuál va a ser la forma que adoptaría el abdomen de manera natural y es muy posible que si se hiciera una abdominoplastia inmediatamente tras el parto los resultados al cabo de muy poco tiempo no fueran los deseados, sin poder saber cómo realizar una correcta plicatura de los músculos rectos abdominales, ni qué cantidad de piel extirpar. Por este motivo se recomienda esperar al menos 6 meses tras el parto o a que acabe la lactancia para realizar esta intervención. El mommy makeover puede esperar.