La lipoescultura

La lipoescultura, algo más que liposucción

La lipoescultura es un procedimiento estético para modelar el cuerpo con la grasa, como puede deducirse de las dos palabras que conforman la lipoescultura. La liposucción propone únicamente la eliminación de la grasa mediante succión, si hacemos igualmente una lectura literal de las dos palabras que la componen.
Cuando hablamos de la lipoescultura en realidad estamos considerando diferentes técnicas que se encuadran dentro de esta. Con la lipoescultura no solamente se eliminará la grasa de las zonas del cuerpo donde se ha acumulado de una forma antiestética, sino que parte de esa grasa podrá ir a parar a otras zonas del cuerpo.
El material extraído mediante la liposucción no se utiliza directamente sino que es centrifugado en una máquina donde se decantan sus componentes, quedando en la parte superior una especie de aceite formado por ácidos grasos, en la parte inferior quedará una mezcla formada por sangre y anestesia y en el medio la grasa que se utilizará, entre otros, para los siguientes procedimientos:

  • Aumento de senos con grasa propia.- La grasa extraída normalmente del abdomen o las piernas es utilizada para los pechos, donde se aportará algo de volumen y sobre todo se les dará un aspecto más juvenil. La intervención se realiza introduciendo una cánula por zonas en las que las cicatrices de los pequeños agujeros necesarios pasarán desapercibidas, estas son el surco inframamario, el borde periareolar y la axila. Se calcula que el aumento que se puede lograr con este procedimiento es de una talla de sujetador y hay que tener en cuenta que entre el 20% y el 80% de la grasa será absorbida por el propio organismo al cabo del tiempo, por lo que no se le puede considerar como un aumento definitivo. La lipoescultura que en este caso aporta voluptuosidad a los senos y suele combinarse con los implantes mamarios que aportarán el volumen definitivo.
  • Lipofilling faciales .- Aquí lo que se trata más que de dar volumen es la eliminación de las arrugas rellenándolas con la grasa autóloga, al mismo tiempo que se tensa la piel. Las áreas tratadas serán principalmente los labios, con su famosos “códigos de barras”, las patas de gallo y las arrugas del cuello. Una de las primeras causas por la que se empezó a utilizar este procedimiento fue la lipodistrofia por el suministro de retrovirales para combatir el VIH, estos medicamentos hacen que la grasa de la cabeza se pierda y sin embargo se acumule en las partes centrales del cuerpo. Al igual que ocurre con todos los rellenos con grasa propia, la mayoría de la grasa es reabsorbida por el organismo al cabo de un tiempo y por tanto su efecto es temporal, pero tiene la gran ventaja de no presentar rechazo.

La lipoescultura con o sin cirugía

Hay una primera clasificación sobre la lipoescultura, atendiendo a si se trata de una intervención quirúrgica o no, según esto podemos hablar de:

  • Lipoescultura invasiva o con cirugía.- Será necesaria la actuación de un cirujano plástico, con la administración de anestesia que dependiendo de la intervención que realice será local o general y todos los pasos y cuidados que una cirugía de este tipo requiera. Es sin duda mucho más efectivo que la lipoescultura sin cirugía.
  • Lipoescultura no invasiva o sin cirugía.- Son tratamientos que no requieren de una intervención quirúrgica, se realizan con anestesia local y la recuperación del paciente es mucho más rápida. Dentro de estos están:
    • La cavitación / lipoescultura ultrashape.- Consiste en la administración de ultrasonidos en las zonas con acúmulos de grasa. Los ultrasonidos licuarán la grasa de forma que esta es más fácil de eliminar por el organismo. Pero la eliminación que parte puede ser por la orina, en su mayoría necesitará la acción del paciente, mediante el ejercicio físico para poder ser quemada.
    • La mesoterapia.- Se trata de inyectar medicamentos homeopáticos, vitaminas, extractos de plantas, etc. en la parte media (meso) de la piel para destruir las células adiposas. El procedimiento se realiza con unas agujas muy finas y cortas que prácticamente son indoloras. Las dosis que se administran son muy pequeñas, de forma que los efectos son también muy localizados y por tanto con muy pocos efectos secundarios.
    • Thermage.- Esta técnica consiste en administrar radiofrecuencia que produce un calentamiento de las capas más profundas de la piel, cuyo objetivo principal es la de la estimulación de la síntesis de colágeno que hará que la piel se presente más tersa, pero también se favorece el sistema vascular y el sistema linfático, lo que propicia la eliminación de la grasa, es por este motivo por el que se puede considerar también como una técnica de la lipoescultura.
    • El masaje linfático.- Utilizados como complemento en la liposucción hacen que se estimule es sistema linfático por una parte, con la consecuente eliminación de la grasa que no fue aspirada durante la intervención y por otra parte se distribuye de forma que se va alisando la piel y se va conformando el contorno corporal.