Exposición solar - Riesgos y Beneficios

Exposición Solar – Riesgos y Beneficios para la piel

El sol es la fuente de energía universal, gracias a la cual es posible la vida en el planeta. Nuestro organismo como todos los seres vivos, interacciona (exposición solar) con la energía solar produciendo ciertas reacciones bioquímicas que son las necesarias para el normal funcionamiento del cuerpo. La Piel es el órgano encargado de modular todo este proceso fisiológico, actuando como intermediario responsable de aprovechar al máximo los beneficios de la radiación solar, a la vez que nos protege de sus efectos indeseables.  La exposición solar produce lesiones en nuestra piel, porque las radiaciones ultravioletas son absorbidas por el ARN, ADN y demás estructuras celulares de la epidermis y la dermis.

Estos efectos son acumulativos y dosis dependientes, en relación la intensidad, duración, frecuencia y calidad de la radiación recibida

Nuestra piel posee una serie de capas celulares fijas. Las diferencias entre distintas localizaciones anatómicas, por ejemplo, entre la piel de la palma de las manos y la de los párpados, radica en el distinto grosor que tienen cada uno de los estratos.

Se establecen tres capas definidas, para desde el exterior hacia la profundidad son:

  1. Epidermis: Compuesta por varios estratos de queratinocitos, melanocitos (células pigmentadas), células de Langerhans (funcion inmunológica) y células de Merckel (función sensitiva). En esta capa se originan los tumores cutáneos más frecuentes.
  2. Dermis: Muy rica en colágeno y fibras elásticas. También posee la red vascular y linfática, así como distintas terminaciones nerviosas. Su deterioro condiciona el envejecimiento cutáneos.
  3. Hipodermis: Compuesta de tejido adiposo, folículos pilo sebáceos y glándulas del sudor.

Las principales funciones de la piel son: Protección frente agresiones mecánicas, físicas, químicas o biológicas. Regulación de la temperatura corporal y el equilibrio hidroelectrolítico. Metabólica, como la síntesis de la vitamina D. Inmunológica. Endocrina, como la producción de dihidrotestosterona y de estrógenos.

Existen distintos tipos de piel según la tonalidad, denominándose fototipos cutáneos:

Fototipo I. Siempre se quema, nunca se broncea.

             II. Se quema con facilidad, después se broncea levemente.

            III. A veces se quema, siempre se broncea.

           IV. Casi nunca se quema, siempre se broncea.

            V. Muy pigmentada.

           VI. Raza negra.

 EFECTOS BENEFICIOSOS DE LA EXPOSICIÓN SOLAR.

La energía se transforma en calor, manteniendo la temperatura corporal dentro del rango que necesita nuestro organismo para funcionar correctamente. La síntesis de la Vitamina D se produce en la piel, por efecto directo de la radiación ultravioleta. La vitamina D tiene como principal función regular los niveles de calcio, algo importantísimo para mantener la masa ósea, evitando la osteoporosis.

El sol produce un aumento de los depósitos de melanina dentro de la piel, dando un aspecto saludable al individuo.

EFECTOS PERJUDICIALES DE LA EXPOSICIÓN SOLAR.

Cuando sometemos a nuestro organismo a una sobre – exposición solar sin medidas de protección, vamos a desarrollar una quemadura en las zonas que han sufrido la incidencia directa de la radiación solar. Las quemaduras solares suelen ser superficiales, en términos médico son epidérmicas o en casos más severos, dérmicas superficiales. Habitualmente son muy dolorosas, puesto que dejan al descubierto las terminaciones sensitivas de la piel.

La cicatrización es la norma, manteniéndonos apartados de la exposición solar y aplicando una pomada analgésica, antiinflamatoria prescrita por un médico. También es aconsejable aumentar la ingesta de líquidos durante la fase de curación.

El fotoenvejecimiento es otra consecuencia de la exposición solar prolongada durante años, sin haber tomado las medidas de protección solar recomendadas. Tiene una manifestación muy típica, con pérdida de la elasticidad de la piel, aumento de los surcos faciales, manchas cutáneas y lesiones sobreelevadas denominadas queratosis actínicas.

Es muy frecuente en personas de piel clara (fototipos I, II, III), localizado en cara, escote y dorso de las manos. Es la expresión de una serie de cambios microscópicos dentro de la piel, como la pérdida de colágeno dérmico que altera la estructura de las fibras elásticas. La solución pasará necesariamente por procedimientos Plásticos quirúrgicos como no quirúrgicos.

La carcinogénesis es el efecto más devastador de los rayos solares sobre nuestra piel, existiendo diversos tipos de tumores directamente relaciones con el sol como los epitelioma basocelulares, el carcinoma epidermoide y el “temible” melanoma.

Hay que recordar que determinados fármacos producen interacción con los rayos solares, siendo aconsejable consultar con nuestro médico esta posibilidad cuando seguimos un tratamiento y así tomar las medidas oportunas ante el sol.