Dolor en el aumento de senos

Dolor tras la operación de aumento de senos

El dolor en el aumento de senos venía siendo algo asumible, “el que algo quiere algo le cuesta” pero la ciencia avanza también en este sentido, ahora es posible ahorrarse el dolor postoperatorio desde el primer momento.

Encuesta de dolor en el aumento de senos

Hemos encontrado una encuesta en el foro https://www.justbreastimplants.com en el que hasta la fecha habían participado un total de 199 mujeres a las que se les preguntaba cuál era el nivel de dolor que habían experimentado tras una operación de aumento de pechos con respecto a lo que ellas esperaban en una escala del 1 al 10, siendo 1 un dolor muy suave y menor a lo esperado, 5 justo lo que esperaban y 10 mucho más dolor de lo esperado, casi insoportable. Y el resultado es el siguiente:

  • El 16,08% de las mujeres han experimentado el dolor que esperaban, vamos a considerarlo moderado.
  • El 42,21% han experimentado menor dolor del esperado y en este porcentaje se incluyen aquellas en las que prácticamente no han experimentado dolor – nivel 1 que son un 10,55%, repartiéndose los otros niveles de dolor por debajo de los esperado a partes más o menos equitativas entre el nivel 2 y el 4.
  • El 41,70% de las mujeres sufrieron un nivel de dolor por encima de lo esperado, incluyendo a un porcentaje del 6,53% a las que el dolor les pareció insufrible.

Estas estadísticas nos dan unas expectativas de dolor que cuadran perfectamente con lo que se esperaba, es decir sí que hay dolor pero muy soportable (una media de 5).

El dolor dependiendo de la técnica

Los implantes mamarios se pueden colocar por debajo o por encima del músculo pectoral. Se pueden colocar por encima del músculo y por debajo de la fascia (una capa fina que recubre el músculo pectoral) y por último se puede realizar una técnica llamada de “doble plano”, que consiste en hacer un corte en el músculo pectoral para resituarlo más arriba y luego colocar la prótesis que quedará cubierta por el músculo en la parte superior y en contacto con la glándula mamaria por la parte inferior.

El doctor Federico Mayo y casi todos los cirujanos plásticos optan una colocación del implante submuscular, a no ser que exista una buena razón para colocarlos por encima, ya que se consiguen unos resultados más naturales.

El dolor con cualquiera de las técnicas se presentará durante el postoperatorio y se irá reduciendo con los días hasta que desaparece:

  • Implante submuscular y de doble plano.- Al tener que levantar el músculo pectoral para colocar la prótesis por debajo el dolor será mayor. Pero los resultados hacen que merezca la pena.
  • Implante subglandular y subfascial.- Es menos doloroso pero también tiene unos resultados menos naturales. Actualmente se calcula que solo el 20% de las intervenciones de aumento de senos se realizan con estas técnicas.
  • Los drenajes.- Tras la intervención se puede dejar un tubo de goma dentro del seno con el fin de evacuar el líquido seroso y la sangre. Este método que en teoría reducirá el hematoma, genera un mayor dolor y también aumenta el riesgo de infecciones de contracturas capsulares.

Reducir el dolor postoperatorio en una mamoplastia

No todas las personas tienen el mismo umbral del dolor, lo que para una puede ser una pequeña molestia para otra es un gran dolor, dicho esto vamos a repasar las medidas que harán que la mamoplastia sea menos dolorosa:

  • Habilidad y experiencia del cirujano.- Este es el principal factor, no solamente en cuanto a los resultados sino en cuanto al dolor postoperatorio. Una cirugía bien realizada acortará los tiempos de la intervención, reducirá los riesgos de infección e inflamaciones y minimizará los tejidos afectados.En este apartado queremos incluir la elección del implante adecuado, en cuanto al tamaño y la forma, si se elige bien el implante se minimizará el dolor inmediato tras la operación y posteriormente será más cómodo. Esta elección será consecuencia de los deseos del paciente pero también de la experiencia del cirujano, quien deberá asesorar de una forma profesional.
  • Analgésicos.- Pautar las dosis adecuadas al paciente y que este siga el tratamiento a rajatabla. Hay pacientes que intentan evitar al máximo los medicamentos y solo cuando se presenta el dolor se toman el analgésico, esto es un error más común de lo que podría parecer. Es mejor evitar el dolor antes de que aparezca.
  • El sistema Hilobreast.- El doctor Mayo es el primer cirujano en el mundo en ponerlo en práctica: El frío es un potente analgésico, con el sistema Hilobreast se consigue mantener el pecho a una temperatura de entre 15 y 20 grados centígrados durante los tres primeros días del postoperatorio que es cuando el dolor es mayor.Se trata de un sujetador conectado a una máquina que mantiene las copas refrigeradas. En cualquier momento se puede desconectar fácilmente, el frío se conservará el tiempo necesario para que la paciente pueda hacer su vida normal hasta volver a conectarlo.Las ya más de 50 pacientes tratadas con este sistema informan que no han sufrido prácticamente ningún dolor postoperatorio.
  • Nada de masajes postoperatorios.- Los masajes postoperatorios lo que pueden conseguir es irritar las zonas intervenidas y lo que es peor, pueden influir en la aparición de contracturas capsulares.